domingo, 14 de diciembre de 2014

Hay un dolor recurrente en los huesos, un irse hundiendo sin abrir los ojos. Volar en picada al encuentro del abismo, hacerse uno con la flor de la noche que habita en las semillas secas en el suelo estéril de la verdad.


viernes, 12 de diciembre de 2014

lunes, 8 de diciembre de 2014

Llorar no es sólo un verbo. Es caer. Es bifurcación. Es torturarse a uno mismo porque nada, nada es suficiente como para levantarse y ser un cielo que cubra toda la patética existencia que significa ser una mierda en vida.
Me gustaría abrazar la vida más allá de todos esos puntos que me sujetan a ella por pura atracción estética que simulan movimientos del alma. Mi psicólogo, que no existe, dice que sólo quiero llamar la atención, ser el centro del mundo, que las personas se postren ante mí. Si tan sólo entendiera que este mundo y yo estamos unidos por un hilo que a veces desaparece por la luz de la tarde, entre el viento del sol que llama hacia el horizonte. Si tan sólo entendiera que el alma y la muerte son simples rituales para justificar el trascender... Si supiera lo que es el beso del viento entendería lo que es anhelar habitar una estrella.