domingo, 26 de agosto de 2012

Fragmento de Doulos Oukóon de Jonuel Brigue. Bueno, más que un fragmento, es el último capitulo.

"MI TRABAJO oficial sobre la Tierra ha terminado. Voy a renunciar indefinidamente a mi alta investidura para buscarte por medios humanos en el laberinto del tiempo terrestre. Voy a abandonar este vehículo prestado para hacer como uno cualquiera de los hombres. Caeré voluntariamente, sin poder precisar dónde. Me llamaré Juan, o Antonio, o Rafael. No recordaré a Doulos Oukóon, ni a Helena Ukusa, pero me quedaré pensativo ante los fragmentos tuyos dispersos por el mundo, y los guardaré como reliquias, tratando de reconstruir tu imagen.

Tú abandonarás tu vehículo, y tomarás otro, y otro, y otro, y, a través de todos, me buscarás sin saberlo. Reflejos míos dispersos por el mundo te cautivarán en una mirada, en una palabra, en una forma de hacer girar las manos, y tú también tratarás de reconstruir a ciegas una imagen perdida.


Los largos años que pasaremos apartados el uno del otro, separados por montañas, océanos, idiomas, hilos de alambre. Las tardes solitarias en playas remotas, soñando el uno con el otro, sin poder recordar.

Si alguna vez lees mis cartas, sentirás en las sienes algo así como el roce leve de una leyenda, y en el corazón algo así como el aleteo de una mariposa herida.

Pero cuando nos encontremos no habrá dudas. Nos anunciará la centella, nos iluminará el relámpago, y una hoguera centrífuga nos rodeará. Recordaremos todo lo que nos fuera familiar en la intimidad de las moradas. Yo estaré paralizado por el encuentro, por la visión de tus ojos inundados de tiempo, más tu dirás la palabra de plenitud y partiremos.

Y, en la proa del caracol, nos tomaremos de la mano para mirar juntos el creciente disco de Aldebarán, con la certidumbre de que también la hierba azul de Calíope nos recuerda."

domingo, 5 de agosto de 2012


I

Algo a la distancia me insinua
un recuerdo nunca realizado,
nunca olvidado.

Imagenes que evocan una oscuridad
sin ubicación, atemporal.

Estoy aquí,
centrado,
concentrado,
encerrado
en un punto
de movimientos estandarizados
y esquematizados.

Claustrofobia animal,
sentimiento primigenio,
polvo soplado por el pasar de los segundos.

Algo yace en el fondo,
imposibilidad al describir, de explicar.

Claustrofobia arraigada.

Necesidad por disolver mi consciencia en el tiempo-espacio.

Siempre es un retorno
y el cuerpo una prisión,

II

desencadenación
(liberación):

Abrí mis ojos,
vi la luz penetrar la continua formulación del porqué.

Vi el interior de la oscuridad
desconociendo las cosas que allí habitan,
por ende,
dividido, encarnado, encadenado a este suplicar constante
construí un castillo llamado amor
el cual, como piedra celeste
puente de equilibrio arquitectonico
ha dado una razón lógica a las logias de las palabras
caos reptante
para permanecer entre los árboles
deslucidando estupidamente el pasar de los siglos,
olvidando al corazón latente
que yace sumergido
dentro de la oscuridad siempre-nunca mencionada.

III

Explicación - insinuación.

Lenguaje.
Vida.
Más allá.

Tú,
yo,
nadatodo.


Alegoría del conocimiento
para ocultar
lo que ha ser encontrado
(y viceversa).

IV

Explosión:
te hincho, estructura
para que así
la belleza sea construida
y lo demás, tanto de sí - nada de sí
nunca sea observado
salvo por aquellos
capaces de regocijarse
con la mirada de la muerte.

Escena de la locura

¿Qué tal si te obsequio mis manos?
Mirá, las he cortado para ti.

He inmolado los ideales mas arraigados
para construir un templo entre los árboles.

He asesinado la noche,
he desgarrado el cielo,
he sacrificado palabras y oraciones
configurando así cada pieza en mi alma
sólo para que tu mirada pueda deleitarse
por tan agonizante luciernaga de media noche.

He sido pintura,
soy canto,
solía ser eco,
pero las ondas de mi alma
se han desvanecido
por la erosión implacable del tiempo.

Sólo una nada absoluta ha sido dejada en el lugar donde habité,
sólo una nada absoluta es la que habla a través de mis miembros amputados,
evocando prados y ángeles
que alguna vez, a través de dolores oscuros y caminos filosos,
rescataban mi cuerpo moribundo
y lo elevaban al más pacifico de los infiernos.

Regocijo entrañable,
sentimiento, veneno, instantaneidad.

Me consumo: consumido, consumado.

viernes, 3 de agosto de 2012

Me consumo: consumido, consumado.

Definitiva fragmentacion,
dulce delicia para el yo insipiente.

No saber, saber,
quedarse quieto
y vislumbrar
la inventada
espera.