viernes, 8 de junio de 2012

Luto por la noche

Mis manos se corren (corroen);
grito, gemido, sollozando
funeral de deidades
sacrificio de luz;
canto, canto alucinado
desesperado
atrevido
innecesario;
invocado incesante.
Mis manos se poseen;
mis manos procrean,
mis manos asesinan.

El muchacho es poseído,
repitamos palabras,
abandonemos simetrías,
sigamos la orgía.

El poema destruido, abandonado
los sentimientos eclipsados
polarizados
generan, procrean, crear, crear
invocación
desahución
desconocimiento
perdida. Me pierdo.
En el medio yace una vara,
vara del maestro,
sinonimo del desconocido,
verbo inimaginable,
seguiríamos si la memoria
no fuera una limitación física,
ni las palabras un alter ego.

Eternamente... Eternamente seguiriamos,
hasta que el jamás fuera violado
por la oscuridad; invocado. Otra vez.

Antónimo:

Mi silencio es un cuento inventado; sonido, alucinaciones.
Creado para ahogar la miseria, esa lluvia
que golpea mi rostro bajo el sol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario