martes, 14 de septiembre de 2010

Cuando tu ausencia toca a mi puerta...


Cuatro versos.
Cinco segundos para el amanecer,
Sumergido en un sueño sin fin
Donde todo es un recuerdo de ti.

Contando los minutos
antes del sol,
Toda esta noche juntos:
Minutos interminables de calor,
Un rayo es el unico aviso.

Te extraño,
¿Que mas puedo decir?
Tu pequeñito sermón,
Pequeñita duda que se convirtió,
En una gran pregunta para el amanecer.
Y que ha cautivado todo mi ser.

Te has ido de mi lado,
Pero sin embargo has recordado
Que la distancia no es mas que una ilusión.

Puedo sentirte aquí rondando conmigo,
Dando vueltas en la malla intransitable de mis pensamientos
Cavando, cavando
Sumergiéndote cada vez mas a mi.

No sabes cuanta hace falta tu energía aquí,
Esas risas que tu ponías en mi rostro sin permiso alguno pedir.

Casi puedo sentir tu calor rodeando mi pecho,
Encontrar allí el olor de tu regazo.
Y aun así me sigues acunando y cantando,
Observándome mientras nado en los sueños.

Es como si estuvieras acostado encima de mi,
Como siempre lo haces antes de dormir...

Pronto nos reuniremos,
Lo se, lo se... Lo creo y lo espero.
Mi pequeñito.

Tus besos de cristal
Y tus abrazos olor a miel.

La hermosura que desprende tu piel,
La belleza de tu sonrisa y todo aquello que amo de ti.
Y es que no hay nadie que llene mi ser,
Como lo haces tu.


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